La mini confesión
Casi al final, de la noche, y después de mucho evitarme, o de intentar buscar el mejor momento, llegó la confesión.
Platero sabía, que cuando uno entra al chat tienes un aluvión de saludos, y después están los privados, que como era de esperar, iban y venían, sobre todo entre chispa y yo, y ese día no iba a ser menos.
Yo le decía, tu le notas bien?, yo creo que algo le pasa, chispa decía a mi me habla …. Pero tampoco como siempre.
En el momento en que llega la tranquilidad, que suele ser a mitad de la conexión, platero me dijo, “tengo algo que contarte… “ y yo dije algo así como “ estaba esperando que encontraras el momento”
Recuerdo que me dijo algo así, como “ no ves como eres bruja ¿ “ y yo pensé para mí, lo que tengo es más edad que tú, y sabía que algún día pasaría algo parecido.
El caso es que me contó, que había ido a ver a sus amigos, y que con ellos vinieron unas amigas, él no sabía muy bien cómo pero se había enrollado con una de ellas. Me dio una excusa, que aunque como excusa no era buena, sí que me la creí, porque lo conocía, porque sabía lo que hacía cuando estaba de fiesta, y porque era un chico joven, guapo, y tendría sus necesidades como todo el mundo pero aun más … por la edad….
Como excusa, me confesó que se había pasado de vueltas, que había fumado…. Y que sin darse cuenta había mezclado muchas bebidas, bueno sin darse cuenta es un decir, supongo que lo que pasó es que pensó no emborracharse tanto, o colocarse…. O como se quiera llamar.
El caso es que después de haber sucedido, no es que estuviera arrepentido, triste sí que estaba, yo le pregunté si ella le gustaba, y él me dijo que sí, pero que en realidad, había sido un dejarse llevar que no sabría lo que sucedería…. Que él se iría, y que no sabía que iba hacer ella.
En realidad, lo que le preocupaba, es como me sentaría a mi aquella situación, me decía que no me quería hacer daño, que él me quería un montón, pero…….. yo le contesté rápidamente.
“No te preocupes, yo estoy bien, me alegro que me lo hayas contado, tu nunca me harías daño yendo con la verdad por delante, además tu eres un niño joven, alguien que está muy lejos de mis manos, de mi cara, estás lejos de mí, aunque en mi corazón tienes un huequecito…. Tranquilo, no adelantes acontecimientos y lo que sea que ser …. Será”
Sólo me contestó un GRACIAS, POR TODO ESTO ES POR LO QUE YO TE QUIERO.
He de confesar, que mientras le escribía el pequeño discurso que yo había elaborado en mi cabeza, se me caían unos lagrimones por las mejillas, teniendo en cuenta lo llorona que yo soy, o era para menos.
Yo pensé que allí se había terminado todo, pensé que se dedicaría a ella (que lo hizo… pero a mí me dio mi espacio y mi lugar en su corazón) Bien pensé que el teclado no me volvería a funcionar, de las lágrimas, pero después comprendí que era lo normal, que no podía esperar menos, que si no fuera así, sí que sería raro.
En parte me equivoqué, porque no se olvidó de mí, yo era parte de él, cuando ella entró en su vida, y así me lo demostró los meses posteriores.
Aunque en el momento en que me lo dijo, yo creí que aquella era una confesión en toda regla, la voy a definir como una MINI CONFESIÓN, porque el tiempo me hizo ver, que aquello no era nada comparado con la confesión final, que si que me hizo creer que el realmente confiaba en mí.