Un fichaje sin ficha...
Todas las conversaciones con PLATERO, eran profundas de alguna manera, siempre te decía algo, que te llegaba a descolocar, o yo diría que a veces te colocaba en tu sitio
Empezamos hablando de lo típico que se puede hablar en un sitio como el que estábamos, después de su respuesta a la pregunta de dónde eres, me entró aun más curiosidad si cabe, porque lo normal, es decir quién eres, de dónde vienes y a dónde vas...Con él me resultó difícil dar respuesta a esas preguntas, aunque después comprendí el porqué.
No es que lo quisiera ocultar, al revés yo creo que él quería gritarlo a los cuatro vientos, pero había algo que se lo impedía, además aún no teníamos suficiente confianza.
A la pregunta siguiente, qué edad tienes ¿ jajaja es algo común y lo normal es que seamos nosotras las que tengamos reticencias a decirla, que no era mi caso, yo rápidamente marqué mi terreno, tengo 30 años recién cumplidos, y recuerdo su respuesta, la edad sólo es lo que marca nuestro DNI.,” yo no tengo edad sólo tengo un número y un montón de experiencias a la espalda”.
Esa respuesta, me volvió a descolocar, pensé, me he confundido, es alguien mayor, quise entender entonces el porqué de su saber estar, de sus palabras bien colocadas, de su forma de actuar conmigo
Con el tiempo, me di cuenta, que no se debe pensar, tanto, que es malo, que no siempre sirve, el día que PLATERO, por fin me confesó, que tenía 19 años y que haría 20 el siguiente enero, casi me caigo de la silla giratoria que tenía. Era una ASALTACUNAS, con todas las letras, a mí que siempre me han gustado los hombres mayores que yo, tenía entre mis dedos, a un niño….
Quería echar a correr, y no parar, jajaja huir de él, ahora sí quería huir, como alguien tan joven me podía provocar tanta curiosidad, (y vuelve a sonar en la radio…. La misma canción…. “como hablar si cada parte de mi mente es tuya,… y sino encuentro la palabra exacta como hablar…. Como decirte, que me has ganado poquito a poco, tú que llegaste por casualidad…” me persigue definitivamente, cada vez que pienso en él…). Me daban ganas de correr, lejos, y después me paré a pensar, pensé, y lo que en realidad, quise era correr a sus brazos.
Finalizada la parte básica de la ficha, aún quedaba una fundamental, y más en los tiempos que corren, estado civil ¿Pero como voy a preguntar el estado civil a un niño? , pues lo hice, porque podía estar perfectamente ocupado, y su respuesta ….. Fue “estoy libre como el viento esperando llegar a ti… “
Ufffffff unos calores me subieron desde las uñas de los pies hasta… la punta de los pelos, me gustaba lo que me decía, pero a la vez tenía un miedo que no me dejaba pensar.
Qué haces ¿Cómo pones ataduras al viento? Es imposible…. Tuve que dejarme llevar, y el viento nos unió cada día más y más, pero no nos dejo llegar a ENCONTRARNOS, pero siempre recuerdo una frase suya, que no es que sea suya, pero cuando a mi me entraban dudas, miedos indecisiones, el siempre me decía lo mismo. Es el día de hoy, que yo la uso con mucha frecuencia,…
Yo decía niño esto no nos lleva a ninguna parte…. Y él respondía: “maitia tranquila, la vida da muchas vueltas y en una de esas vueltas nos encontraremos….”